Se han convertido en un fenómeno de masas, según recientes datos sólo Power Balance ya ha vendido 300.000. Estas marcas pagan a famosos para que las luzcan y se introduzcan en el mercado de los incautos consumidores con unos supuestos beneficios que no son compartidos con los expertos médicos.

Fabricar el trozo de silicona o neopreno de estas pulseras no tiene un coste superior a un euro. Su precio en cambio de venta al público oscila entre los 30 y 40 euros …

Estas ligeras pulseras de silicona se han puesto de moda y la asociación de consumidores Facua las ha denunciado ante las autoridades sanitarias y el Instituto Nacional de Consumo, alertando de publicidad engañosa.

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