Pues la noticia en si, es que unos ”rapaces” que parece que tienen medios de sobra han llevado a cabo la genial idea de disfrazarse de teléfonos móviles, pero no como se suele hacer por aquí (pintando una caja de cartón de una nevera y metiendote dentro) sino que se han comprado unas ”pequeñas” pantallas de 42 pulgadas y se las pusieron encima.
Aquí os dejamos un vídeo para que veais que bien lo pasa la muchachada.
Con respecto al punto crítico y técnico del disfraz hay que decir, a favor de los muchachos, que en las pantallas se podía ver realmente lo que sucedía en sus iPhones. Pero el realismo en los disfraces hay que pagarlo así que la broma les salió a los mozos por unos 2000 dólares.